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LA PROCESIONARIA DEL PINO (Thaumetopoea pityocampa)

La prevención en el caso de la Procesionaria del pino es fundamental para evitar su aparición, desarrollo y expansión en un determinado área geográfica. La procesionaria es una oruga que puede ocasionar lesiones importantes debido a sus pelos urticantes, provocando irritación y alergias tanto en personas como animales.

CONOCER LA PROCESIONARIA DEL PINO

Ciclo biológico de la procesionaria

El ciclo biológico de esta mariposa pasa por cuatro fases (adulto, huevo, oruga y crisálida). La etapa más sensible a los tratamientos es cuando las larvas emergen del huevo, momento en el que empiezan a consumir acículas y no han formado aún los bolsones típicos de esta especie. A medida que se van sucediendo las distintas fases larvarias, los tratamientos empiezan a ser cada vez más ineficaces pues los bolsones donde se encierran son impermeables a los productos químicos y el protocolo de erradicación pasa por quitarlos manualmente o tratarlos de manera individual con productos químicos. La transformación del gusano a mariposa ocurre bajo tierra donde permanece inmune a las pulverizaciones aéreas.

Existen varias herramientas muy útiles y no excluyentes para el control de procesionaria que se utilizan en función del momento en que se encuentre el ciclo biológico del insecto variable cada año en función de las temperaturas y el régimen estacional pluviométrico, pero la mejor manera de prevenir la Procesionaria del Pino consiste en aplicar tratamientos de endoterapia en los meses de Octubre, Noviembre y Diciembre. Estos tres meses constituyen la etapa más sensible de la procesionaria ya que es cuando las larvas emergen del huevo y empiezan a consumir acículas.

ENDOTERAPIA EN LOS MESES DE OCTUBRE, NOVIEMBRE Y DICIEMBRE

La endoterapia consiste en la inyección en el tronco de un insecticida sistémico que viaja a través del sistema vascular y se distribuye por toda la copa del pino, inmunizando al árbol. Se realiza a finales de otoño y principios de invierno, normalmente en los meses de Octubre, Noviembre y Diciembre, cuando las orugas se están alimentando de las hojas. Es muy efectiva y basta una sola aplicación anual para asegurar resultados excelentes. Existen varias técnicas, aunque la más utilizada por su versatilidad y facilidad de manejo es mediante ampollas monodosis presurizadas a baja presión.